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Denominación de Origen Almansa ha empezado 2020 pisando fuerte en Europa con un Salón de Vinos organizado entre las capitales europeas de Bruselas (Bélgica) y Copenhague (Dinamarca), el que ha sido todo un éxito para la promoción de nuestra zona de producción, nuestros vinos y especialmente la garnacha tintorera, uva esencia de nuestra DO Almansa.

Denominación de Origen Almansa vuelve a cerrar un año de récord en cuanto a nivel de embotellado se refiere: el total de botellas que se produjeron para satisfacer toda la demanda nacional e internacional de nuestro vino fue de 6,13 millones, un 14,8% más que en 2018. Se trata de la primera vez en la historia de nuestra denominación de origen en la que nuestro embotellado superan los seis millones de botellas.

Presentación y cata en Sevilla

La Denominación de Origen de Almansa presentó el pasado 4 de diciembre en Sevilla, las últimas novedades de sus vinos. En un acto público dirigido al sector profesional de hostelería y comercio de Sevilla, se mostró el exitoso recorrido de la D.O. Almansa en el sector del vino en los últimos años. Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer su filosofía y las principales ventajas competitivas de sus bodegas.

Cuando se cumplen 50 años desde la creación de la Denominación de Origen Almansa, echamos la vista atrás a todo lo que vino antes de aquel año 1966 y que nos llevó a convertirnos en lo que hoy somos, así como todo a lo que tuvimos que adaptarnos al convertirnos en D.O.. La convulsión que se produjo en la historia de España durante el siglo XIX se tradujo en la necesidad de adaptación a los nuevos sistemas que fueron viniendo por parte de las industrias del país. Además, al tratarse de un siglo repleto de cambios e implantación de nuevas tecnologías, que trajeron consigo grandes modificaciones industriales, los mercados se desarrollaron exponencialmente. En el sector del vino, la reformas liberales que se produjeron a lo largo del siglo, se tradujeron en un aumento del cultivo de la vid y de la producción y venta del vino. Además, las desamortizaciones llevadas a cabo en las tierras produjeron un aumento de tierras destinadas a los cultivos de viñas. A todo esto hay que añadir el desarrollo de comunicaciones, en especial de la red ferroviaria, que se dio en la Península en el siglo XIX permitiendo la llegada a nuevas áreas de desarrollo económico. La zona de Almansa se convirtió en un enclave ferroviario al contar con conexión con los tres centros exportadores de vino de Levante: Alicante, Tarragona y Valencia. En Almansa, el incremento de la demanda y la subida de los precios se tradujo en el desarrollo de nuevas viñas, la proliferación de bodegas y un aumento en la demanda de empleo. La expansión del negocio del vino aumentaba exponencialmente. El sector del vino se convirtió en uno muy atractivo para los inversores, y de este modo se lograron: el desarrollo de otras actividades relacionadas con el sector, así como la modernización del proceso. Pero no fue hasta la década de los 60 cuando la expansión se consolidó. Entre esta década y la de los 70, se incrementó el número de explotaciones y, en 1966, se creó lo que hoy conocemos como D.O. Almansa, que hizo que se implantaran nuevas pautas de producción y cultivo, ayudando, desde la unión, a mostrar los vinos de Almansa al mundo entero....