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Es bien sabido por los amantes y entendidos en vino, que las tierras de Almansa se han convertido en una zona privilegiada para la elaboración de vinos de alta calidad. Durante el año 2015, DO Almansa alcanzó una producción media de 3 millones de botellas anuales. Y es que únicamente el 30% de la comercialización total se destina al territorio nacional. Con más de cuarenta años de experiencia en la exportación, se convirtió en la estrategia de DO Almansa en los años 60, siendo una de la primeras DO que saltaron al mercado internacional. El año pasado se exportaron 30.532 HL., más del 70% de la comercialización total, alcanzando un valor económico medio de 7.482.403 €. Alemania y Finlandia se sitúan a la cabeza en la venta europea. Fuera de la UE destacan Canadá, EEUU y el mercado asiático con un gran crecimiento en los últimos años. Estos vinos han conseguido conquistar el número uno entre los demás vinos españoles que se exportan en 40 países, siendo Canadá y Finlandia las regiones más importantes. En Finlandia han conseguido situarse entre los mejores, aún existiendo mucha competencia por el gran hábito de consumir vino. En Canadá, un mercado potente, moderno y experto en el sector vitícola, han conseguido gran reconocimiento y recorrido, conquistando a los paladares más exigentes. Desde la DO reconocen que cuentan con una materia prima inmejorable al cumplirse ciertas condiciones. La viticultura almanseña se diferencia por la antigüedad de sus cepas, por la alta concentración y calidad de sus uvas, por la altitud de sus tierras y por las condiciones climatológicas (llueve con poca frecuencia), lo que produce vinos con gran cuerpo, con buenos taninos y exquisitos aromas. Los caldos de la DO Almansa son únicos, de alta expresión y muy competitivos en el mundo, ya no solo por sus uvas autóctonas (Garnacha Tintorera y Monastrell), sino también por su imagen, calidad y precio....

Cuando se cumplen 50 años desde la creación de la Denominación de Origen Almansa, echamos la vista atrás a todo lo que vino antes de aquel año 1966 y que nos llevó a convertirnos en lo que hoy somos, así como todo a lo que tuvimos que adaptarnos al convertirnos en D.O.. La convulsión que se produjo en la historia de España durante el siglo XIX se tradujo en la necesidad de adaptación a los nuevos sistemas que fueron viniendo por parte de las industrias del país. Además, al tratarse de un siglo repleto de cambios e implantación de nuevas tecnologías, que trajeron consigo grandes modificaciones industriales, los mercados se desarrollaron exponencialmente. En el sector del vino, la reformas liberales que se produjeron a lo largo del siglo, se tradujeron en un aumento del cultivo de la vid y de la producción y venta del vino. Además, las desamortizaciones llevadas a cabo en las tierras produjeron un aumento de tierras destinadas a los cultivos de viñas. A todo esto hay que añadir el desarrollo de comunicaciones, en especial de la red ferroviaria, que se dio en la Península en el siglo XIX permitiendo la llegada a nuevas áreas de desarrollo económico. La zona de Almansa se convirtió en un enclave ferroviario al contar con conexión con los tres centros exportadores de vino de Levante: Alicante, Tarragona y Valencia. En Almansa, el incremento de la demanda y la subida de los precios se tradujo en el desarrollo de nuevas viñas, la proliferación de bodegas y un aumento en la demanda de empleo. La expansión del negocio del vino aumentaba exponencialmente. El sector del vino se convirtió en uno muy atractivo para los inversores, y de este modo se lograron: el desarrollo de otras actividades relacionadas con el sector, así como la modernización del proceso. Pero no fue hasta la década de los 60 cuando la expansión se consolidó. Entre esta década y la de los 70, se incrementó el número de explotaciones y, en 1966, se creó lo que hoy conocemos como D.O. Almansa, que hizo que se implantaran nuevas pautas de producción y cultivo, ayudando, desde la unión, a mostrar los vinos de Almansa al mundo entero....

De entre todas las variedades de uva que se cultivan en lo terrenos que comprenden la Denominación de Origen de Almansa, hay una que destaca por lo curioso de sus características: la Garnacha tintorera. Es bien sabido por los amantes y entendidos en vino, que el color tinto que caracteriza muchas tipologías de vino viene dado por el color de la piel, ya que por muy oscura que sea por fuera la uva, generalmente presentan un color claro en su pulpa, sin diferenciarse mucho de las uvas de tipo moscatel. En el caso de la Garnacha Tintorera, la cosa cambia, y el color de su pulpa es de una tonalidad oscura, igual que su piel. Esta interesante característica convierte los vinos que resultan del uso de este tipo de uva en unos caldos con una intensidad en su color que los hace muy atractivos. Su oscuro color, de un fuerte rojo picota, encaja a la perfección con la intensidad de su sabor, con notas de oliva y pimienta negra, chocolate puro y un delicioso final a frutos rojos y negros maduros. Los vinos que provienen de la Garnacha Tintorera presentan amplias posibilidades de maridaje, con todo tipo de carnes rojas, ya sean a la parrilla, fritas o asadas. Los embutidos y quesos semicurados también hacen un tándem perfecto con este tipo de vinos, que, además, pueden ser también disfrutados solos. La Garnacha Tintorera es una uva que se reparte ampliamente por toda la Península ibérica, teniendo una mayor presencia en las provincias de Albacete y Ourense, y menor, pero aun así amplia, en zonas de Alicante, Huesca, Pontevedra y Valencia. Es una variedad muy fértil, que generalmente produce grandes cosechas. Tienen una maduración tardía, con unas necesidades climatológicas de horas de sol. Su localización en el territorio de la D.O. Almansa, hace que su cosecha en los meses de verano sea potente y favorezca su desarrollo, debido a la gran cantidad de horas de sol con las que cuenta la zona. La Garnacha Tintorera es, en definitiva, una uva con unas características muy diferentes, que interesa a amantes del vino por la frescura y variedad de sus vinos, de ahí que en recientes años se haya popularizado su uso y plantación....

En la porción este de la provincia castellanomanchega de Albacete se localiza la Denominación de Origen Almansa, en un altiplano situado entre las provincias de Valencia, Alicante y Murcia. Esta curiosa posición territorial hace que el clima en la zona tome características levantinas y manchegas, y las incorpore a la crianza de la uva. Podemos concluir, por lo tanto, que se trata de un clima mediterráneo-continental-semiárido, caracterizado por presentar veranos calurosos, con temperaturas que alcanzan hasta los 40ºC, e inviernos largos y fríos, con fuertes heladas y temperaturas que bajan hasta los -10ºC en los momentos más fríos. Las lluvias en la zona son escasas, favoreciendo así el carácter semiárido de la tierra. Dominan los vientos del Noroeste, con una intensidad de carácter moderado. La época de predominio de rachas de viento es en otoño, invierno y primavera (hasta abril-mayo), llegando a alcanzar las rachas más fuertes, de hasta 100 km/h durante el otoño. Durante el verano, cobran protagonismo los vientos del Este, que suelen ser más secos y contribuyen al aumento de la evaporación y disminución de la humedad que se produce durante esta época del año. Los suelos son calizos y escasos en materia orgánica, teniendo, además, una textura arenosa y con poco fondo. Estas características del suelo hacen que los vinos de la D.O. Almansa sean vinos con cuerpo, de crianza, alta graduación y secos. Con el cambio climático acelerándose, el sector vinícola tiene la necesidad de adaptarse y buscar soluciones a los problemas venideros. Al tratarse de una forma de cultivo tradicional, adaptada a las condiciones mediterráneas, las altas temperaturas y la sequias, en el caso de D.O. Almansa, los riesgos que más preocupan a productores y agricultores son los pedriscos y las heladas tardías, así como, aunque en menor medida ya que la experiencia les ha hecho estar preparados para ello, la sequía y los golpes de calor. Por lo tanto, se convierte en un reto el tener la capacidad de adoptar medidas al respecto que mitiguen o compensen esas modificaciones climáticas que ya se están viviendo, y que no parece que vayan a dejar de suceder. Y es que, se espera que en los próximos cien años se noten cambios significativos en la geografía vinícola de nuestro país. Debido a sus condiciones, las regiones costeras y del Noroeste, presentan una capacidad de adaptación al cambio mayor que otras, como la zona en la que se encuentra la D.O. Almansa. Con todo esto, los retos de la Denominación de Origen Almansa se amplían para conseguir adaptar las cosechas a los cambio que están por venir conociendo esas condiciones medioambientales ya presentadas, y que tan característicos hacen los vinos de la región....

Si retrocedemos en el tiempo y nos situamos en la Almansa del siglo XIX, una ciudad subdesarrollada que sobrevivía de la agricultura, la implantación de la actividad industrial marcó un antes y un después. La llegada del ferrocarril y su impacto en el comercio, la liberalización y la modernización agraria y el desarrollo tecnológico en la España del siglo, causaron el comienzo de la industrialización de la sociedad decimonónica almanseña. Varios fueron los sucesos claves que entraron en juego en la evolución del sector vinícola y los hábitos de consumo del vino durante alrededor de 150 años. Partiendo de la crisis de la filoxera francesa en la segunda mitad del XIX, se generaron grandes oportunidades en el sector del vino español, causando un boom vitivinícola a finales de siglo. En el período concreto de 1907 a 1939, la ciudad de Almansa se convirtió en enclave ferroviario, consolidándose como centro exportador de vinos con las ciudades de Tarragona, Valencia y Alicante. Tras un incremento de la demanda y la subida de los precios, proliferaron nuevas viñas y bodegas. La rentabilidad del sector empezó a ser notoria, generando un aumento en la población y el consumo. Estos cambios tuvieron una gran repercusión en la industria del vino y los alcoholes almanseños. Comenzaron las inversiones en la ciudad asentando nuevos modelos industriales de bodega, novedosos y modernos procesos de producción, así como personal cualificado que organizara una transformación socio-profesional del sector vinícola. El lagar para pisado de uva, la estrujadora despalilladora, las prensas de jaula y de tortas de esparto, el trasiego mecánico con bomba, la fermentación y almacenamiento en barro, la crianza en madera o los sistemas de destilación continúa en columna, fueron algunas de las nuevas técnicas de bodega que se introdujeron. Se pasó de un modelo artesanal y agrícola a un modelo industrial. Dejó de producirse vino para el consumo y la venta local hacia una nueva producción encaminada a la exportación de vinos comunes. Tras la autarquía de la posguerra, hubo una crisis que produjo un estancamiento del sector local en los años 40 y 50. El vino se comercializaba únicamente en el mercado nacional, se cerraron explotaciones creando depósitos de vinos y se abandonaron cultivos de vid. En los años 60 hubo una recuperación gracias a las mejoras que Mario Bonete implantó en Bodegas Piqueras, impulsando así la creación de la DO Almansa en 1966. La puesta en valor de la variedad Garnacha Tintorera, la implantación del embotellado y la ampliación de las instalaciones de la bodega, fueron el valor añadido que introdujeron a Bodegas Piqueras en la especialización de la exportación de vinos embotellados de calidad con la denominación Castillo de Almansa....

La ciudad de Almansa celebró, entre los días 30 de abril y 6 de mayo, las Fiestas Mayores en honor a su patrona, la Virgen de Belén. Estas celebraciones, que fueron declaradas de Interés Turístico Regional en 1999, y de Interés Turísticos Nacional en 2008, están compuestas por un amplio número de actos, que dan su carácter a una de las fiestas municipales más intensas y especiales de España. De entre ellos, destaca el Homenaje al Almaseño Ausente, celebrado el día 30 de abril en los jardines del Ayuntamiento. En este acto, presidido por las Autoridades Municipales y Festeras de la ciudad, se realiza una recepción en honor a los almaseños que se encuentran lejos de casa y la visitan durante los días que duran los festejos. Para la celebración de este año, se decidió contar con DO Almansa para ofrecer un “vino de honor” a todos los asistentes que allí se congregaron. Se trata de un acto lleno de emoción, reencuentros, historias y muy buen vino. Para DO Almansa, fue un honor formar parte, no solo de un acto tan singular y emotivo, también poder aportar con sus vinos a hacer de las fiestas de las Fiestas Mayores de Almansa aún más grandes si cabe. Durante la intensa semana que duran las Fiestas de Almansa, los almaseños muestran, a través de las actividades y actos que se realizan, su compromiso con esta inigualable tradición. Desde el “Volteo general de campanas”, que, al tiempo que las Reinas de las Fiestas disparan las primeras tracas, da comienzo a los actos, hasta la Procesión Mayor a la Señora de Belén, acto que clausura las celebraciones; tanto residentes como visitantes, disfrutan del buen hacer de los almaseños. Pero sin duda, el momento culmen se vivió entre los días 1 y 3 de mayo, con las entradas Moras y Cristianas y, sobre todo, y vivido con un especial interés, la Embajada Mora Nocturna, cuya celebración resultó clave para la declaración de los festejos, como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Con la Plaza de Santa María y el Castillo como increíble marco de fondo, esta representación de momentos de la Reconquista de la ciudad, convierte Almansa en un lugar mágico, gracias también a la utilización de efectos especiales, pólvora, luz y sonido....

El pasado 12 de Noviembre del 2015, se celebró el Congreso Internacional de la Monastrell en el Auditorio provincial de Alicante, en el que se destacó la importancia de esta variedad de aire Mediterráneo, algunos la califican como "La Bestia", por todas sus posibilidades y por la calidad de los caldos que se consiguen con la Monastrell, se considera como una variedad con pasado, presente y sobre todo futuro.       En el congreso estuvieron presentes las Denominaciones de Origen que cultivan esta variedad: Alicante, Almansa, Yecla, Jumilla y Bullas.  La variedad de Monastrell es uno de los pilares fundamentales de la D.O. Almansa como variedad autóctona, consiguiendo excelentes vinos crianza. Numerosos expertos y técnicos del mundo del vino estuvieron presentes en las conferencias que se realizaron en este Congreso Internacional, todos ellos exaltaron las excepcionales cualidades y peculiaridades de la Monastrell, además pudieron degustarse diferentes tipos de vinos de calidad elaborados con esta variedad....

La D.O. Almansa ha estado presente el  12 y 13 de marzo en Toledo, con motivo de la celebración de II Cumbre Internacional del vino de Castilla La Mancha. Se han reunido todas las denominaciones de origen castellanomanchegas y profesionales del sector para realizar diversas jornadas que dan valor y equilibrio en el sector vitícola de nuestra región. Con ello se pretende potenciar la calidad de los vinos de Castilla La Mancha y mejorar el posicionamiento internacional de nuestro vinos, además de acercar a los jóvenes a conocer el mundo del vino, la gastronomía y la cultura de nuestra región. La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, ha afirmado que la II Cumbre Internacional del Vino pone de manifiesto que los caldos de la región son de una inmejorable calidad. Muestra el compromiso del Gobierno con el sector agroalimentario para seguir apostando por la innovación, promoción y comercialización del vino de Castilla LaMancha y pone de manifiesto que nuestro vinos son líderes en exportación, suponiendo un incremento del 34% respecto al año anterior y con ello  un aumento de riqueza y empleo. La clave de que Castilla La Mancha represente "El Gran Viñedo del Mundo" está en la calidad del vino que producimos. ...

Mod, entre los 50 Mejores Vinos Revelación del año candidatos a los TOP 10 Revelación de España Mod inspirado en el movimiento londinense se los años 50 es la reciente apuesta de Bodegas Matamangos. Este tinto Denominación de Origen Almansa surge de la maduración en frío de la Garnacha Tintorera y Cabernet Sauvignon, dando lugar a un equilibrado vino de gran presencian floral e intenso color rubí, consiguiendo así un vino de calidad D.O. Almansa. La elaboración se lleva a cabo en la bodega Matamangos, fundada en 1994 y rodeadas de viñas en un idóneo ecosistema dentro de la D.O. Almansa...

Este ranking representa la excelencia de las variedades autóctonas españolas, posicionando Alaya ( Denominación de Origen Almansa) en segundo lugar entre los 100 mejores de mundo. Es una gran noticia para nuestros vinos ya que en este ranking sólo aparecen una docena de vinos españoles. Alaya es fruto de una excelente elaboración de la variedad Garnacha Tintorera con 15 meses de crianza en barrica de roble francés y americano, este vino representa la búsqueda de la excelencia en las bodegas de la Denominación de Origen Almansa. ...